Nuestra Fundación está integrada por destacados ciudadanos cuya vocación de servicio los motivó a asociarse y trabajar en pro de la conservación y el desarrollo sostenible desde 1983. Los pioneros del proyecto “Defensores de la Naturaleza” fueron Magaly Rey Rosa y Thor Janson, emprendedores y activistas comprometidos con la conservación del medio ambiente en Guatemala, conservacionistas de corazón.
Desde que Magaly y Thor empezaron a concebir la idea de “Defensores de la Naturaleza” pensaban en una organización dedicada a la educación ambiental y al manejo de reservas naturales; y para ello era necesario cierto reconocimiento de la institución a nivel nacional. Se dedicaron entonces durante los primeros años a dar a conocer a Defensores a través de publicaciones en medios escritos, conferencias, material educativo y otros. En esos primeros años nació también nuestro actual logotipo – el oso hormiguero – en los años 80´s los pobladores de Sierra de las Minas aseguraban que aún existían osos hormigueros gigantes en el área, y que era el animal más grande y fuerte de la zona y que se respetaban mutuamente con el Jaguar. Por eso Magaly y Thor lo eligieron, porque simbolizaba lo que querían de Defensores, que fuéramos la organización más grande y fuerte de la región.
Para 1987 los primeros Defensores de la Naturaleza habían ganado protagonismo y seguidores, y se crea la figura legal de “Fundación” actuando como fundadores Luis Alberto Movil, Magaly Rey Rosa, Julio Antonio Cabarrús, Katherine Herrera y Roberto Alcahé. Las primeras acciones alineadas con el objetivo de manejar reservas naturales fue la de buscar científicos reconocidos para que estudiaran los abundantes bosques y biodiversidad del país. Fue así como el primer grupo de investigadores se adentró en la Sierra de las Minas para iniciar con los estudios y las gestiones necesarias para conseguir la declaratoria del área protegida.
Acertadamente en los años 90 con el apoyo de The Nature Conservancy –TNC- y los niños de Suecia, empezamos a comprar tierras para conservación en lugares estratégicos de la Sierra de las Minas, que son hoy día la garantía de la conservación del área a largo plazo. Estas tierras son patrimonio del país, de los guatemaltecos y garantizan una diversidad de servicios ambientales a la población local y regional.
La
Sierra de las Minas fue declarada área protegida el 4 de octubre de 1990 bajo la categoría de “Reserva de Biosfera”, debido a que en ella se conserva el bosque nuboso más importante y mejor conservado de Mesoamérica, el cual interactúa con las poblaciones ladinas, Q´eqchies y Poqomchies ubicadas en las zonas de amortiguamiento y uso múltiple.
El 11 de junio de 1996, respondiendo a las prioridades de conservación en el país y considerando que los humedales son los ecosistemas más ricos en biodiversidad del planeta, logramos declarar como área protegida el humedal ubicado en la desembocadura del Río Polochic. Nace así nuestro siguiente compromiso de conservación con el país: “Refugio de Vida Silvestre Bocas del Polochic”.
Con el paso del tiempo aprendimos que las personas son el eje fundamental de la conservación y retomamos la necesidad de concientizar y llevar educación ambiental, especialmente a los niños y jóvenes de nuestro país. Con este espíritu de enseñanza, aceptamos un nuevo reto el día de la Tierra del año 1997: El “Parque Nacional Naciones Unidas”. Está ubicado en la antigua carretera hacia Amatitlán, y es actualmente el centro de educación ambiental y un refugio verde para los habitantes del Departamento de Guatemala.
En 1999 iniciamos la primera co-administración con el Consejo Nacional de Áreas Protegidas –CONAP- al asumir el compromiso de proteger el “Parque Nacional Sierra del Lacandón” en Petén, un bosque tropical que por su buen estado de conservación es hábitat de muchas especies de flora y fauna en Petén.
La experiencia ganada con nuestro trabajo en las áreas protegidas nos lleva a reconocer el importante papel que juegan las comunidades dentro y en los alrededores de las áreas protegidas, que se hace más evidente en el manejo de los servicios ambientales que las áreas proveen - especialmente de los recursos hídricos. Así fue como nació la idea de la iniciativa denominada “Fondo del Agua del Sistema Motagua Polochic” con la cual promovemos el diálogo entre todos los usuarios del agua y la inversión en la conservación de los densos bosques que la generan. El proceso de construcción del Fondo del Agua comenzó en el año 2003 y actualmente se posee inversión directa de industrias y asociaciones del área en el manejo adecuado de las cuencas hidrográficas. El Fondo cuenta con una Junta Asesora y un Comité de Inversiones integrado por representantes de los diferentes grupos de usuarios del agua: comunidades y sus comités de cuenca, industrias, municipalidades, usuarios de riego, hidroeléctricas.
El bosque y el monte espinoso seco, que albergan especies endémicas de flora y fauna como la iguana garroba y el lagarto escorpión, son ecosistemas muy singulares y poco valorados en nuestro país. Conscientes de de la falta de valoración de estos ecosistemas a nivel nacional,y dadas las características sociales del área – en su mayoría propiedades privadas-, empezamos en el año 2003, a realizar actividades que se han enfocado en la promoción, declaratoria y manejo de reservas naturales privadas y municipales. Los programas van acompañados de proyectos de educación ambiental, con los que pretendemos incrementar la valoración y la protección de estos ecosistemas entre los habitantes de la región.