Debido a la importancia de esta zona por su biodiversidad, endemismo y lo amenazada que se encuentra, con el apoyo de otras instituciones nos encontramos liderando un proceso participativo e interinstitucional de conservación. Este proceso consiste en promover la declaratoria y fortalecimiento de áreas protegidas municipales y privadas, la educación ambiental, el acceso a incentivos forestales de conservación, el ecoturismo y la aplicación de la ley.
Desde nuestro inicio de gestión hasta la fecha, hemos logrado declarar 10 reservas privadas y 3 municipales:
| NOMBRE DE LA RESERVA | UBICACIÓN | EXTENSIÓN |
| El Espino | Aldea Huijo, Usumatlán, Zacapa | 55.5 |
| Joya de la Tigra | Aldea San Luis Buena Vista, San Cristóbal Acasaguastlán, El Progreso | 21.37 |
| Villa Rocosa | Aldea El Chico, Usumatlán, Zacapa | 180 |
| Llano de la Negra | Aldea El Rancho, San Agustín Acasaguastlán, El Progreso | 74.24 |
| El Tambor | Aldea El Tambor, El Jícaro, El Progreso | 17.73 |
| El Imposible | Aldea El Chico, Usumatlán, Zacapa | 11.42 |
| La Laguna | San Agustín Acasaguastlán, El Progreso | 180 |
| El Roblar | Aldea El Oreganal, Teculután, Zacapa | 18.5 |
| El Mirador | Gualán, Zacapa | 55 |
| Shatun | Aldea Estancia de la Virgen, San Cristóbal Acasaguastlán, El Progreso | 35 |
| PRM Niño Dormido | Cabañas, Zacapa | 180 |
| PRM Lo de China | El Jícaro, El Progreso | 38 |
| PRM Cerro de Jesús | El Jícaro, El Progreso |
Recientemente hemos desarrollado un plan integrado de conservación de la biodiversidad y el patrimonio cultural, que pretende aprovechar las sinergias existentes entre ambos para aumentar el apoyo institucional y local, la educación y la promoción del turismo sostenible.
El éxito de la conservación de la región depende de la participación de todos los habitantes y está íntimamente relacionada con el buen uso de la tierra, el acceso al agua y las políticas locales que deben ir promoviendo las Corporaciones Municipales y los Consejos de Desarrollo. Esta participación integrada, transparente y equitativa es crucial en una zona que posee amenazas intrínsecas hacia la conservación como lo son la carretera al Atlántico, el alto nivel de comercio, la expansión desmedida y sin control de cultivos de exportación, y por el denominado “corredor seco”, carente de políticas de seguridad alimentaria a mediano y largo plazo.
Promover la conservación en esta región de Guatemala ha sido un reto, pero esperamos que las acciones que estamos llevando a cabo aseguren la permanencia de este importante ecosistema, para beneficio de las generaciones presentes y futuras.